lunes, 10 de noviembre de 2014

El Monopolio de la Noticia

En la súper-inmediatez actual, las noticias tienen la vida que tiene un fósforo encendido. Así, fugaz, con ventanas de atención de 30 segundos, resulta casi imposible explicar y comprender la transformación de la que formamos parte. Se demandan explicaciones sencillas para fenómenos complejos que requieren grandes dosis de dedicación y estudio. Y la novedad interrumpe la atención permanentemente.

La modificación de la atención es un aspecto de nuestra adaptación a las posibilidades que ofrece Internet. Tal es la transformación que algunos parecen haberse mudado a Facebook. Salen a comer y están más conectados con lo que pasa en las redes sociales que con su pareja. También se está modificando la competencia por la autoría de contenidos. Por ejemplo, los chicos hoy conocen a Vegetta777 y a Germán siendo que nunca fueron mencionados en la televisión o los diarios. Malena Pichot tiene más popularidad que la mayoría de los programas de la tele. Si hasta hay jóvenes que se quedan viendo horas de streaming de video juegos en Twitch. Miran cómo otros juegan sus videojuegos favoritos!

Todos estos son cambios recientes difíciles de entender porque son singulares. No hay historial de hechos similares que permitan arrojar luz sobre las consecuencias esperables. Sin embargo, hay algunas tendencias incipientes -más desarrolladas en algunos países que en otros- que comienzan a revelar las que serán las instituciones dominantes.

La emancipación de la autoría

La tesis de Andrey Miroshnichenko nos ayuda a pensar sobre la dirección que está tomando todo este universo de las noticias y la novedad. Su libro “Human as media. The emancipation of autorship” parte de una premisa similar a la de Umberto Eco en “Historia de la Belleza” cuando afirma:

“…los medios de comunicación […] ya no presentan un modelo unificado, un ideal único de belleza. Pueden recuperar, incluso en una publicidad destinada a durar tan solo una semana, todas las experiencias de la vanguardia y ofrecer a la vez modelos de los años veinte, treinta, cuarenta o cincuenta […]. Nuestro explorador del futuro ya no podrá distinguir el ideal estético difundido por los medios de comunicación del siglo XX en adelante. Deberá rendirse a la orgía de tolerancia, al sincretismo total, al absoluto e imparable politeísmo de la belleza”.

Historia de la Belleza – Umberto Eco

Estado actual de absorción de las nuevas tecnologías en Argentina

De acuerdo a Miroshnichenko, recién estamos experimentando los efectos del take-off hacia la producción granular. Es decir, hacia la habituación en la que cada uno de nosotros tiene la posibilidad de producir y divulgar noticias, información, entretenimiento y, también, mentiras. Estos efectos son aún más recientes para sociedades como la nuestra, en donde todavía la penetración de las nuevas tecnologías no está completa.

A mediados de 2012, Comscore indicaba que el tráfico de Internet proveniente de dispositivos móviles (celulares, tablets, etc) era tan sólo el 2,1% de todo el tráfico online originado en Argentina.

¿Cuál es la penetración de dispositivos móviles en el 2014 en Argentina? La palabra “Facebook” suele ser la más buscada en Google en casi todos los países del mundo. Siendo que es la palabra más ingresada en el buscador por el que pasan más del 90% de los usuarios, el porcentaje de búsquedas desde dispositivos móviles de esta keyword da luz sobre la adopción de estas nuevas tecnologías. Entonces, si tomamos como aproximación de la penetración de celulares la cantidad de búsquedas que existen de la palabra “Facebook”, hoy este valor estaría en torno al 38%. Un aumento de 36 puntos en sólo 2 años!

En el siguiente gráfico se ve la evolución del porcentaje de búsquedas desde dispositivos móviles de la keyword “Facebook” respecto del total de búsquedas para países seleccionados. Como se puede observar, la tendencia en todos los países seleccionados es que los dispositivos móviles expliquen un cada vez más un porcentaje mayor de las búsquedas. Así, en Argentina el 38% de las búsquedas provienen de celulares, mientras que en Chile este valor es 47%.


Es importante tener presente que si bien esta medida es útil para dar luz sobre la adopción de estas tecnologías, tiene sus falencias. En primer lugar, es una muestra que sólo tiene en cuenta la palabra más buscada. Además, tiene el impacto de un fenómeno reciente. En concreto, los usuarios están migrando a las aplicaciones. Eso provoca que en vez de buscar la palabra “Facebook”, instalen la aplicación. Así se ahorran la tarea de buscar la palabra, darle clic al resultado en Google e ingresar a Facebook. Por lo que, en países donde la adopción de estas tecnologías es mayor, esta medida pierde valor representativo. Esto último no es un detalle menor. Recientemente un grupo de investigadores de Princeton indicó que Facebook perdería el 80% de sus usuarios entre el 2015 y 2017. (a)
Sin embargo, este estudio dio resultados erróneos porque para sacar esta conclusión tomó los datos de búsquedas de la palabra Facebook en Google. Como se puede apreciar, si bien es la palabra más buscada, la tendencia es que cada vez menos usuarios van a Google para ingresar esa keyword. Y esto se debe, principalmente, al fenómeno del uso de aplicaciones. Es decir, pronosticaron el final de Facebook en base a las búsquedas en Google sin tener en cuenta la migración de los usuarios de este servicio a las aplicaciones.


Existen otros datos que también confirman una penetración similar a la indicada. Para el 2013, encuestas de Google indicaron que el 31% de los argentinos mayores de 16 años utilizaba smartphones. Mientras que para Estados Unidos este valor era de 56%. Link

El dato es relevante porque Miroshnichenko pronostica que el punto de quiebre, en donde las nuevas tecnologías crean un cambio drástico en las instituciones, está alrededor del 45-50%. (b)

En el 2011 el INDEC realizó una encuesta de hogares para determinar la penetración de diferentes tecnologías. Los resultados, aunque viejos, indicaron que el 97% de los hogares argentinos tiene televisión. El 85% celular, mientras que el 52% computadora y el 43% Internet. En otras palabras, entre el 2011 y el 2014 habríamos alcanzado el punto de quiebre.

Es más, en el 2009 ya había tantas computadoras per cápita como teléfonos fijos. Y, en promedio, cada argentino tenía 1,2 celulares.


Un dato interesante es que en los hogares en que alguno de los miembros tiene entre 12 y 17 años, hay un 15% más de computadoras presentes y hay un 5% más de conexiones a Internet.



La Emancipación de la Autoría

Los cambios en el poder político están determinados en gran medida por los cambios en los medios de comunicación. Así, por ejemplo, la invención de la televisión modificó para siempre la política. Antes, con la presencia de la radio, los políticos eran personas hábiles para dar extensos discursos a las masas. Pensemos en Perón, por ejemplo. Sin embargo, la televisión modificó esto y la imagen pasó a tomar un rol predominante. Como bien lo explica Durán Barba, la televisión provocó que aparezcan los actores y actrices como candidatos políticos. Sencillamente porque ellos tienen más habilidades para relacionarse con las cámaras y porque el público los reconoce y los valida como autoridad.

El primer debate presidencial televisado de la historia fue en 1960 entre Kennedy y Nixon por la presidencia de EEUU. Las encuestas, aunque limitadas, indicaron que para aquellos que escucharon el debate por radio, Nixon era el ganador. Mientras que quienes lo vieron por TV dijeron que Kennedy ganaba.



Basta ver unos segundos para juzgar las imágenes. Kennedy, además de ser el más apuesto, tiene una postura más tranquila y agradable frente a las cámaras. Mientras que Nixon se lo ve tenso, agarrado a la silla. La postura influye en la simpatía que genera el votante con el candidato. Kennedy ganó esas elecciones por un margen menor.

Aquel fue el inicio de una nueva era que dio lugar en la política a los actores como Ronald Reagan, Arnold Schwarzenegger, u otros más cercanos como son Miguel Del Sel o Nito Artaza.

Sin embargo, medio siglo después de aquel debate, Internet inició otra ola de cambios en los medios de comunicación. La emancipación de la autoría provoca que se derrumbe el monopolio de la noticia, la verdad, el entretenimiento y la producción de contenidos en general. Nuevos políticos nacerán que interpreten mejor estas nueva era, mientras que otros desaparecerán.

Dentro de esta escasez de atención a la que nos estamos habituando, los políticos actuales tienen escasos segundos para intentar seducirnos. Tienen que verse bien en cámara, y quizás bailar en Tinelli. Pero, cada vez más, tienen que saber crear audiencias en las redes sociales online con contenidos atractivos que nos retengan en nuestro scroll-down diario.

Esto no sólo afecta a los políticos, también impacta sobre los medios de comunicación masivos. Y esta es la vértebra de la tesis Miroshnichenko. El monopolio de la noticia, que antes podría pensarse manejaba Clarín, Telefé o La Nación, por citar algunos casos, se desmorona. La noticia ahora es generada por cientos de usuarios con videos tomados con sus celulares. Es más, la televisión incluye imágenes capturadas por los usuarios o métricas de Twitter que poco informan o intentan proponer hashtags.

La tesis de Miroshnichenko establece que estos monopolios buscarán mantener el poder desprestigiando a los nuevos creadores de contenidos por su falta de rigor o de reputación. Mientras que habrán otros actores que buscarán sustituir estos monopolios con otros monopolios. Así se entiende la pobre interpretación que hizo Cristina Kirchner de este fenómeno. La semana pasada realizó un acuerdo con Vladimir Puttin para incorporar la RT Actualidad a la televisión argentina. Está claro, su intento es reemplazar el “monopolio de Clarin” por el “monopolio oficialista”. De la misma manera que hizo Chavez con TeleSur, por ejemplo.

Aunque el anuncio con Putin apunta a hacernos creer que es un cambio moderno, el pacto es propio de un poder que quiere sustituir un monopolio con otro más afín a sus intereses. No entiende el fenómeno que estamos viviendo. Asume que la alternativa es el enroque de monopolios. Cuando en concreto lo que está sucediendo es que los nuevos medios están mermando el poder de estos medios masivos.

Los nuevos medios están modificando las instituciones que estructuran las interacciones humanas. Las leyes, las normas implícitas de buen comportamiento social, las convenciones, están en experimentando una enorme mutación. Nuevos ejecutores de estas instituciones, es decir, nuevas organizaciones emergerán de estas transformaciones. Porque las organizaciones que no se adapten a estas tecnologías se vuelven inoperantes. Así la ido sucediendo a los músicos y la piratería, a BlockBuster con Netflix, o incluso a las agencias secretas. Vale como ejemplo los beneficios de la popularidad que ahora están capturando los periodistas con sus cuentas personales de Twitter. Eso era imposible, sencillamente porque la popularidad del periodista dependía exclusivamente de que su nota aparezca en el diario en papel. Hoy tuitean para su propia audiencia, publican antes para sus seguidores que para el medio. Donde parte de esos beneficios son capturados por Facebook o Twitter, en vez de los medios masivos. Así se entiende el interés de los gobiernos y medios en impedir la existencia de Google News. Link

El cambio en las instituciones, esencial determinante del desarrollo económico, será magnánimo. Así, entendidos, estos nuevos medios modifican el cumplimiento de los contratos. Por ejemplo, podemos saber si el producto fue enviado y en qué ubicación está, por ejemplo. También altera la alineación de incentivos. Ahora podemos identificar a los usuarios con comportamientos beneficiosos de los que tienen se manejan incrementando la posibilidad de accidentes. Aparece tanto la obtención de cientos de miles de comportamientos como también de experimentos controlados. Hoy es posible responder al instante qué ocurre con el humor de los votantes cuando les llegamos con el mensaje X o con el mensaje Y.

Si bien la tecnología está generando una enorme revolución, los cambios en las instituciones es más lento. Sin embargo, de acuerdo a la visión de  Miroshnichenko, resulta obvio que el futuro no está signado por la sustitución de un monopolio con otro. Más bien lo esperable es la aparición del sincretismo total, el absoluto e imparable politeísmo de opiniones.


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